miércoles, 23 de noviembre de 2016

PADRES, HIJOS Y SAGAS. QUIERO SER COMO PAPÁ



Tanto en el mundo del arte como en el de los deportes hay casos de padres e hijos que han sido relevantes.

En la entrada sobre las pioneras en el arte y el deporte hablaba de Artemisia Gentilleschi, cuyo padre Orazio fue uno de los más aventajados seguidores de Caravaggio. Hay más ejemplos.

El famosísimo Gian Lorenzo Bernini era hijo de Pietro Bernini, escultor florentino que trabajaba en Roma para el cardenal Scipione Borghese, que apadrinó al joven genio. Por eso las obras tempranas de Gian Lorenzo siempre estaban bajo la sospecha de que en realidad estuvieran hechas por su padre. Esta pequeña obra hecha para el jardín del cardenal es la primera conocida de su autoría, no es de extrañar que pensaran que un adolescente fuera incapaz de esculpir con esa maestría.



En época más reciente está el caso de el pintor impresionista Auguste Renoir y su hijo el magnífico director de cine Jean Renoir. En la ilustración vemos al pequeño Jean con su madre en un cuadro hecho por su padre.


En el mundo del deporte por cuestión de genética hay incluso más ejemplos de hijos que siguieron o superaron los logros de sus padres. Últimamente se habla, con razón, de la familia Schmeichel. El hijo Kasper ha ganado la Premier League con el Leicester, si bien aún le queda un trecho muy grande para que  ni siquiera consiga acercarse a lo conseguido por su padre Peter, considerado uno de los grandes porteros de todos los tiempos, leyenda de la selección danesa y el Manchester United. Hay un caso parecido en España, el de Miguel y Pepe Reina.



Existen infinidad de casos. Hay padres e hijos que han ganado la Copa de Europa. Por ejemplo están los Maldini. Cesare y Paolo, leyendas milanistas o los Sanchís, en el Real Madrid.


En el mundo del baloncesto hay más. La familia Hernangómez Geuer, padre, madre e hijos internacionales por España. Margarita "Wonny" Geuer, campeona de Europa, casada con Guillermo Hernangómez y sus hijos Willy y Juancho que actualmente juegan en la NBA.

De hecho en la NBA hay muchos casos de padres e hijos que participaron en la liga americana. El actual MVP de la liga, Stephen Curry es hijo de Dell Curry y hermano de Seth Curry. En la foto está con su padre viendo el concurso de triples del All Star Weekend junto a Mitch Richmond y Drazen Petrovic a cuyo museo envió la camiseta con la que usó en las finales de 2015.



En la misma NBA encontramos padres e hijos que han ganado el título. Los primeros que lo hicieron fueron Matt Goukas Sr y Jr, el padre con los Philadelphia Warrios en el 47 y el hijo con los Sixers en el 66. Más conocidos, por la cercanía en el tiempo son los Barry, el padre Rick fue escolta de los Golden State Warriors, con los que ganó el título y el MVP de las finales del 75. Además de ser un fabuloso jugador era conocido por lanzar los tiros libres a dos manos desde abajo, estilo con el que fue el mejor en porcentaje desde la línea 6 temporadas. Su hijo Brent Barry gano la liga con los Spurs en 2005 y 2007, y es el único jugador blanco que ha ganado el concurso de mates de la NBA en 1996.



No nos quedemos ahí. Qué menos si se habla de la NBA que relacionar el tema con Celtics y Lakers. Bill Walton ganó con los Trail Blazers de Portland la liga en 1977 siendo MVP de las finales, durante años tuvo muchos problemas de lesiones con sus rodillas, pero volvió a lo grande para dar descanso a Parish en los Celtics y consiguió con ellos volver a ganar el anillo en 1986. Su hijo Luke Walton ganó la liga con el máximo rival de los Celtics, los Lakers en 2009 y 2010, equipo del que actualmente es entrenador.



Más sobre los Lakers, hablemos de otra pareja de campeones padre e hijo: los Thompson. Mychal Thompson fue campeón con el famoso equipo angelino del showtime los años 87 y 88, su hijo Klay ganó la del año pasado con los Golden State Warriors junto al citado Stephen Curry.


Lista de padres e hijos que han jugado en el baloncesto profesional americano.

Pero hay casos en los que la tradición no se queda en padres e hijos, sino que se extiende mucho más.
En el arte está el caso de la familia Della Robbia. El primer escultor de la saga fue Luca Della Robbia. Luca comenzó en Florencia como escultor de mármol en el primer Quattrocento. En esa especialidad consiguió grandes encargos y muy apreciables trabajos, el más destacable de ellos es la cantoría de  Santa Maria del Fiore (Duomo de Florencia). Fue encargada a la vez que la otra cantoría de la catedral, ésta hecha por Donatello.



Luca con el tiempo cambió de material a la hora de trabajar y se especializó en el uso de la terracota policromada. A estas cerámicas Luca les daba un tratamiento con óxidos de estaño, plomo y arena de sílice con la que les daba un acabado vítreo. El secreto del tratamiento se quedó en la familia, que usó la técnica a lo largo de muchas generaciones. El sucesor de Luca fue su sobrino Andrea, heredero también del talento escultórico del tío. Después vinieron Giovanni, Girolamo, Mattia, Luca el jóven o Ambrogio, pero nunca se volvió a llegar a la calidad de las cerámicas de Luca o Andrea.




Para mí la gran saga del deporte es, al menos en España, los Llorente Gento. Qué decir del patriarca Don Francisco Gento, único jugador ganador de seis Copas de Europa. Con eso bastaría, integrante del glorioso Real Madrid de los cincuenta y continuador de la tradición merengue con el equipo yé-yé que gano la Copa del año 66 y actual presidente de Honor del club blanco. Vamos, una leyenda del fútbol mundial. Su legado fue recogido por sus sobrinos. Dos en el fútbol y dos en el baloncesto.
Los sobrinos mayores se decantaron por la canasta. José Luis y Toñín Llorente empezaron a jugar en las categorías inferiores del Real Madrid de baloncesto siendo el mayor, Jose Luis, el que destacó llegando al primer equipo y a la selección nacional con la que consiguió la medalla de plata en los JJ.OO. de los Ángeles 1984. Toñín no tiene una carrera tan exitosa como José Luis pero sí una más que apreciable trayectoria por la ACB. Llegó a coincidir con su hermano en el Andorra por algunas temporadas y por fin se retiró jugando una última temporada en el Real Madrid.



Los otros dos hermanos se dedicaron al fútbol. Paco y Julio como sus hermanos empezaron a jugar en las categorías inferiores del Real Madrid. Paco no jugaba mucho y fue fichado por el filial del Atlético de Madrid donde explotó su gran velocidad lo que le valió empezar a ser habitual en las convocatorias del primer equipo rojiblanco.  Al año siguiente ficha por el Real Madrid, con la Quinta del Buitre en ebullición. Llega a ser internacional con España pero en el Bernabéu no deja de ser nada más que un jugador revulsivo. Su hermano Julio sí llega al primer equipo del Real Madrid desde el Castilla tras ser cedido al Mallorca. Lateral de gran fortaleza física nunca llegó a tener un puesto en las alineaciones titulares. En 1990 ficha por el Tenerife, donde está 9 años y se convierte en uno de los jugadores más importantes de la historia del club canario.

Y aquí no acaba el asunto. Hay una tercera generación de los Llorente Gento en acción, cuyo mejor exponente es el hijo de Paco, Marcos. Juega cedido por el Real Madrid en el Alavés y se ha convertido en el mediocentro joven con más proyección del fútbol español. Sus primos Juan y Sergio siguen los pasos de su padre José Luis en el baloncesto.



Si es que ya se sabe que de casta le viene a los galgos.

Un saludo.


jueves, 17 de noviembre de 2016

EL ENGAÑO EN LOS DEPORTES DE EQUIPO Y EN LA PINTURA

El concepto de engaño es connatural a los deportes de equipo, y no me refiero al trabajo de los representantes de jugadores, que en muchos casos consiste en vender la burra ciega a los equipos, hecho que sucedía a todas horas en el baloncesto de los 80 con los americanos o el fútbol sala de los 90 con los brasileños. Ni a los casos de dopaje, cáncer para el citius, altius, fortius.

Me refiero con engaño a hacer creer al defensor, o a veces al atacante, que vas a hacer justo lo contrario de lo que harás en realidad. Amagar en corto para recibir en largo, mirar a un lado para pasar al otro u ofrecer el balón al defensor para esconderlo y sacarlo por el lado contrario.

En eso hay maestros. Pondré dos ejemplos de fútbol sala (paradigmáticos sin duda) y uno de baloncesto, en donde todo esto se convierte en debilidad personal.

En primer lugar, veremos la jugada con la que me enamoré de Falcão (aunque parezca mentira hubo un tiempo en que lo estuve). Definición maravillosa ante la que ningún portero puede reaccionar. Aprecien el engaño y disfruten.
 

En segundo lugar, Ricardinho, del que solo se puede decir que un vídeo explica más que todo lo que yo pueda expresar con mi torpe discurso. Me permito una breve recomendación. Muy atentos al regate con parada y reanudación de la primera acción del vídeo, digno de dibujos animados y ni siquiera realizable en los videojuegos. Ricardinho es el prestidigitador que hace los trucos arremangado y que sonríe al defensa boquiabierto que se ve superado en un instante.


Y hablando de magos, les presento al jugador mágico por antonomasia. Con ustedes Mr. Earvin Magic Johnson. El verdadero especialista del "no look pass". Y para que le conozcan mejor, un vídeo con 32 de sus mejores asistencias. Es verdadera debilidad lo que tengo por este jugador. En mi opinión el mejor que he visto (lamentablemente solo por TV). La número 7 es la asistencia más increíble que se pueda imaginar, le va ofreciendo el balón a todos los jugadores, comentaristas y espectadores del pabellón hasta que decide dársela a Byron Scott para que machaque. Puro Showtime. Intenten adivinar dónde acabará el balón en cada jugada, seguro que fallan todas.


Bueno, pues los engaños en el arte se llaman trampantojos. Como su propio nombre indica su labor es tender una trampa a la vista. Y no es algo precisamente reciente. Es algo que es apreciado desde la antigua Grecia.

Según lo que nos cuenta Plinio El Viejo en su Historia Natural, hubo un duelo para saber qué pintor era el mejor si Zeuxis o Parrasio. Para ello cada uno tenía que llevar un cuadro y un juez sería el encargado de decidir cual de los dos habría conseguido plasmar mejor la realidad.

Llevaron cada uno su cuadro cubierto con una tela. Zeuxis presentó su trabajo, el pintor descubrió su obra y era un racimo de uvas, tan brillante y fresco que un pájaro se acercó para picotear la pintura. El juez quedó maravillado, pensando que sería imposible superar la veracidad del arte de Zeuxis.

Acto seguido el juez pidió a Parrasio que descubriera el suyo. Parrasio se quedó quieto. Todos pensaron que era por miedo al ridículo de enfrentar su obra a la de Zeuxis. Volvieron a pedirle que corriera la tela, y Parrasio siguió sin hacer caso. Zeuxis, impaciente por ser declarado vencedor se abalanzó sobre el cuadro para descubrir la tela, pero al intentarlo lo que descubrió es que no había tela. Parrasio había pintado en el cuadro una tela que había engañado a todos. Zeuxis no dejó decidir nada al juez, él mismo admitió su derrota. "Yo conseguí engañar a un pájaro, Parrasio me engañó a mí. Él es el merecedor del premio".

Esa tradición del engaño al ojo se siguió cultivando en pintura, su máximo esplendor en la antigüedad se consiguió en el llamado segundo estilo pompeyano. Este estilo mural se basa en la representación en las paredes de efectos arquitectónicos y en perspectiva con la ilusión de la ampliación del espacio. En la ilustración un ejemplo de este estilo de pintura en la Villa de Los Misterios de Pompeya.


La aparición en el Renacimiento de este tipo de pintura en lo que se llamó grutescos, porque se encontraron en las excavaciones de la Domus Aurea de Nerón que era para ellos unas grutas, hizo que imitaran en los frescos este estilo.

A Baldasarre Peruzzi le debemos los magníficos trampantojos de la Farnesina en Roma. Según se ve, la ilusión es total, parecería que podemos salir a un balcón a divisar el Tíber.



Pero no parece que a los soldados de Carlos V les hiciera mucha impresión, ya que lo único que vieron fue una pared perfecta para firmarla a cuchillo. Fueron los primeros "graffiti", palabra italiana que significa "marcas o inscripciones hechas rascando o rayando un muro".



En la misma ciudad, ¿cómo no? (Oh Roma, donde todo el universo se encuentra en una misma ciudad) podemos encontrar posiblemente el ejemplo más famoso de trampantojo. En la Iglesia de San Ignazio podemos ver La Gloria de San Ignacio, del Padre Pozzo. Sobran las palabras, la bóveda de la iglesia se convierte en la perspectiva del Paraíso. Realmente impresionante.



Y sin salir de allí mismo y también de Andrea Pozzo la decoración de la cúpula de esa misma iglesia.



¿Qué tiene de especial esa cúpula? Que no existe.


Un saludo.


jueves, 10 de noviembre de 2016

MISMO OBJETIVO, DIFERENTES CAMINOS. QUIZÁS LA PINTURA BARROCA Y EL FÚTBOL NO SEAN TAN DISTINTOS

A finales del siglo XVII tras la venida del protestantismo y la consiguiente respuesta del Concilio de Trento se hacía necesaria una nueva visión en el arte religioso. Un nuevo arte que conectara con la nueva sensibilidad religiosa y con la gente que podría tener la tentación de caer en la reforma luterana.

En el mundo de la pintura hubo dos caminos en busca de ese objetivo. Por un lado, la búsqueda de esa transcendencia directa hacia Dios por medio de una vuelta a los grandes del Renacimiento, una vuelta al clasicismo. La representación de la perfección divina, una mirada hacia lo alto. Se inició en Bolonia y fue encabezada por la familia Carracci, cuyo mayor exponente fue Annibale.

Annibale llegó a Roma, allí fue un pintor muy respetado en su tiempo y este modo de llevar el arte religioso a una nueva sensibilidad fue tomada casi oficialmente por la Iglesia. Domenichino, Guercino o Guido Reni fueron algunos de sus continuadores.



El otro camino fue el tomado por Michelangelo Merisi da Caravaggio, también venido del norte pero con una búsqueda totalmente contraria a los clasicistas. Caravaggio busca la representación de la realidad, la expresividad, agarrar por las tripas al fiel y darle a entender que todo lo que pasa en sus cuadros va dirigido a él porque a él también puede sucederle. No hay nada de divino en sus cuadros, sus protagonistas son gente de baja extracción social, eso chocaba con las altas esferas de la Iglesia que veían su arte zafio y vulgar.





De ahí que no consiguiera grandes encargos por parte de la Iglesia de Roma, además su carácter extraño y pendenciero no ayudaba al asunto. Annibale Carracci conseguía encargos de las grandes familias romanas como los Farnese (en la ilustración podemos ver su gran fresco del palacio de esa familia) y al final de su vida tuvo el honor de ser enterrado en el Panteón.





En cambio Caravaggio solo conseguía encargos para algunas capillas de iglesia, pese a dejarnos algunas de las obras cumbre de la pintura universal (en la ilustración La Vocación San Mateo de San Luigi dei Francesi) tuvo que huir de Roma acusado de asesinato y murió en la playa de Porto Ercole en el intento de volver a Roma para suplicar su perdón al Papa. 





Se puede admirar la obra de ambos en una misma capilla en Santa Maria del Popolo en Roma. La ascensión de Carracci y de Caravaggio, La Crucifixión de San Pedro y La Conversión de San Pablo.




Toda esta introducción viene a cuento a que en el fútbol, al igual que en el principio de la pintura barroca, el objetivo es el mismo. En este caso es EL GOL, conviene recordarlo ya que hay muchos comentaristas deportivos que parecer haberlo olvidado, y los modo para llegar a él diferentes.

Pongamos como ejemplo las dos maneras más representativas.

Un modo donde la posesión del balón es el camino elegido para llegar a la portería contraria de la manera más segura. Es decir, pases cortos y precisos para llegar en disposición de marcar gol con el mayor número de efectivos posible y crear la ocasión de anotar del modo más claro posible. El mejor exponente fue el Barcelona de Pep Guardiola.

  
El otro modo consiste en la búsqueda de la verticalidad, sin tanta preocupación por la posesión del balón,tratando de llegar lo más rápidamente posible a la portería contraria. Lo primordial es alcanzar el área contraria el mayor número de veces posibles en el menor tiempo y así, aunque no sean demasiado claras las oportunidades, darle mayor importancia a la cantidad de llegadas  y finalizaciones. Como el Real Madrid de José Mourinho.


Hubo un tiempo en que se ninguneaba el segundo estilo. Lo llamaban burdo, zafio e incluso antideportivo. Curiosamente igual que llamaban al estilo de Caravaggio en la Roma de principios del siglo XVII.

El tiempo hizo que los estudiosos del arte reivindicaran la figura de Caravaggio hasta el punto de llegar a ser considerado uno de los mejores pintores de la Historia. De hecho el común de la ciudadanía ni siquiera sabe quién era Annibale Carracci, el más famoso y reputado autor de la época en Roma, mientras que Caravaggio es mundialmente famoso y sus exposiciones multitudinarias.

¿Qué quiero decir con esto? En primer lugar que no hay absolutos siempre que estén dentro de las reglas, al menos en el deporte, y que aunque nos guste más una u otra opción no deberíamos tratar de ridiculizar las otras opciones porque podemos ser nosotros los que quedemos en ridículo con el tiempo.

¿O no veis posible que llegue un día en que el primer estilo sea ridiculizado por la prensa y elogiado el segundo? De hecho parece que está pasando un poco eso ensalzando la manera de jugar del Atlético de Simeone, aunque pienso que eso tiene que ver más con la animadversión de algunos al Real Madrid y Mourinho que a un asunto meramente futbolístico. Pero eso es harina de otro costal.

Un saludo.







martes, 1 de noviembre de 2016

DIFERENTES MUNDOS, DISTINTAS VISIONES. DIFERENTES DEPORTES, DISTINTOS MUNDOS. FIFA VS AMF.


A veces no nos damos cuenta de que el mundo es mucho más grande de cómo lo imaginamos. Y no sólo más grande sino que no por conocido y excepcional lo que aceptamos como brillante o mejor le parece igual a cualquiera.

Por ejemplo, el arte occidental es incomprensible para la mayoría de la población de lo que llamamos el Lejano Oriente, del mismo modo que el suyo nos es incomprensible a nosotros, seguramente por falta de información. Exactamente igual que el arte abstracto lo es para la práctica mayoría de todos nosotros. La Nouvelle Vague tiene un enorme prestigio para la intelectualidad europea o norteamericana, ¿creen que le es comprensible ese cine a un ciudadano medio de Bombay? Yo me pierdo con cualquier producción de Bollywood, no por eso es peor, ni mejor.

Hay muchos deportes que en España son semidesconocidos, tanto a nivel de practicantes como de seguidores: Cricket, Fútbol Australiano, Fútbol Gaélico, Hurling, Curling, Ski de Fondo... Que sin embargo mueven montañas de dinero y verdaderas multitudes en sus países de origen donde son verdadera religión.

¿Se imaginan un carrera popular como las que estamos acostumbrados a ver en España pero con skíes? Aquí la tienen: Vasaloppet



¿Lo han visto mencionado alguna vez en algún medio español? Yo no.


¿Quién sabe lo que es el Hurling? En Irlanda es pasión. La final del curso pasado no tuvo una mala entrada.


Pues bien, creo que FIFA ha incurrido en este mismo error al llevar el mundial de Fútbol Sala a Colombia. El hecho es que en Colombia el Fútbol Sala que es popular es el que está legislado por la AMF (Asociación Mundial de Futsal) sucesora de FIFUSA. Precisamente Colombia es campeona mundial de fútbol sala AMF, galardón conseguido en Bielorusia el año pasado. Vean con qué pasión se vivió el Mundial AMF celebrado en Colombia en 2011.


FIFA sabía que iba a celebrar su Mundial en casa del "enemigo", sabía que era muy difícil enganchar al público que piensa que el futsal FIFA es fútbol en pequeño y traidor a la verdadera esencia del fútbol sala tradicional de bola pesada y juego elaborado. 

La prensa desinformada estaba extrañadísima por la falta de afluencia de público a los pabellones, incluso cuando jugaban los anfitriones. Pues la razón para mí era evidente, los colombianos aficionados al fútbol sala no tragan a FIFA.


Yo no tengo la solución para reunificar la desunión del mundo del fútbol sala, enfermedad endémica de nuestro deporte y que no se cura escondiéndola o fingiendo que no existe. No sé si en verdad hubo un intento sincero de acercamiento con la Federación Colombiana de Fútbol da Salón para colaborar con la Federación Colombiana de Fútbol para organizar el mundial conjuntamente, pero lo dudo enormemente. FIFA siempre quiere ganar por aplastamiento. Y bueno, ya se ha visto el resultado.

Un saludo a todos.