martes, 8 de marzo de 2016

PIONERAS

Yo no suelo utilizar las fechas como la de hoy, 8 de marzo, para aprovechar el tirón de la efemérides. Sin embargo ya tenía preparada ésta, por lo tanto me he decidido a publicarla.

Siempre fue difícil hacerse hueco en mundos eminentemente masculinos como el del arte o el deporte. Desde los primeros momentos de la humanidad el arte y el deporte fueron coto privado de los hombres. El arte desde el paleolítico era patrimonio de chamanes y sacerdotes, mientras que las prácticas "deportivas" emparentadas directamente con la caza y el paso de la pubertad masculina estaban completamente prohibidas a las mujeres. Tan es así que en los Juegos Olímpicos de la antigua Grecia no sólo tenían prohibida su participación sino que tampoco podían estar en las gradas como espectadoras.

Especialmente en el deporte, cuya naturaleza física y de equipo hacía que la participación femenina en los eventos generales fuera casi imposible. Y nadie a lo largo de los siglos ni siquiera pensaba en competiciones exclusivamente femeninas.

Poco a poco, muy poco a poco, empezaron a aparecer mujeres practicantes de deporte. En el entorno anglosajón (¿dónde si no?) a finales del siglo XIX ya se crearon clubes femeninos tanto de golf como de tenis.

De hecho, la primera campeona olímpica fue la británica Charlotte Cooper en los JJ.OO. de París, 1900. Ganó la competición de tenis individual femenina y la de dobles mixtos con su compatriota Reginald Doherty. Fueron las únicas competiciones con participación femenina en esos juegos.

 
A medida que pasaban las ediciones de los juegos se iban ampliando el número de deportes con competición femenina. Hasta que llegó el momento que para mí es el de la mayoría de edad del deporte femenino, los JJ.OO de Los Ángeles 1984. Por fin entra dentro del calendario olímpico la Maratón femenina. Con dos grandes protagonistas: Joan Benoit y Gabriela Andersen-Schiess.

Joan Benoit se convirtió en la primera campeona olímpica de maratón.



Sin embargo todos los que vimos esa carrera recordamos la llegada a la meta de la suiza Gabriela Andersen-Schiess. Casi al final de la carrera, Grabriela debido a la deshidratación y al grandísimo esfuerzo en un día caluroso, comenzó a sufrir calambres. Pese a ello quería terminar la carrera, su única oportunidad de finalizar una maratón olímpica, rechazando cualquier tipo de ayuda, que le hubiera supuesto la inmediata descalificación.

La terminó, convirtiéndose en un icono de la perseverancia y el esfuerzo en el mundo del deporte.


En el mundo del arte también siempre ha sido eminentemente masculino, sin embargo había alguna posibilidad más para las mujeres, sobre todo en el mundo de la pintura. Ya en en el Renacimiento nos encontramos con Sofonisba Anguissola, perteneciente a una familia noble de Cremona, y gracias a que su padre Amilcare Anguissola quiso que sus hijas tuvieran una buena formación en artes y letras, pudo dedicarse por entero a la pintura. Estuvo de aprendiz de Bernardino Campi de quien tomo el gusto por el retrato.

Consiguió ser bastante reconocida en su época, llegó a tener contacto con Miguel Ángel y es citada como "excelentísima en la pintura" por Giorgio Vasari en sus "Vidas" donde también aparecen sus hermanas Lucía y Europa. Ya conocida se desplaza a Milán donde hace un retrato del duque de Alba que la recomendó a Felipe II. Sofonisba pasa los siguientes años haciendo retratos para la familia real española, el más famoso de ellos el del propio monarca, que se exhibe en el Museo del Prado.


 Pasó sus últimos años de vida de nuevo en Italia donde murió a los noventa años reconocida y aclamada por todos.





Su testigo fue recogido por Artemisa Gentilleschi. Hija del pintor Orazio Gentilleschi, pudo dedicarse a la pintura del mismo modo que Sofonisba debido a su especial situación familiar. Era la que más talento tenía de todos los hermanos de la familia y empezó a trabajar en el taller de su padre.

Creció en el entorno del caravaggismo romano tomando ese estilo como propio, con grandes efectos teatrales. Su padre la confió a un preceptor privado, Agostino Tassi, que la violó. Su padre lo denunció ante el tribunal papal. Artemisia fue torturada para verificar sus acusaciones, y de ello queda testimonio en las actas del proceso. Tassi fue condenado a un año de prisión. De ahí que la vida de Artemisia sea interpretada más aún en clave feminista. No es difícil interpretar en su Judit y Holoferness un deseo enlazado con este episodio de su vida.



Artemisia fue considerada uno de los mejores pinceles de su época, tuvo grandes encargos y su influencia en todo el barroco napolitano es muy marcada. Luchó por no solo abrirse camino sino por destacar en un mundo que estaba casi vetado a las mujeres. El historiador del arte Roberto Longhi llamó la atención sobre ella a la crítica en la década de 1910.


La figura de Artemisia ha sido reivindicada en clave feminista siempre. Sin embargo me parece simplista. Tanto Artemisia como Sofonisba merecen estar, y de hecho están, en la Historia del Arte por merecimiento propio, no por el hecho de ser pioneras femeninas en un mundo masculino. 

Un saludo.







4 comentarios:

  1. Espléndida entrada, como las anteriores, tanto por los datos que ofrece como por la aguda interpretación de los mismos. La alusión inicial a Charlotte Cooper me ha recordado a la gran pionera del tenis femenino español, Lilí Álvarez, que brilló también en el mundo de las Letras (donde, por cierto, se le atribuye una relación lésbica con Carmen Laforet, la ganadora del primer Premio Nadal). Llegué a conocerla en no recuerdo qué curso o conferencia, pues murió en Madrid hace menos de veinte años, ya nonagenaria.

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    1. Pensé en añadirla, pero en esa época el tenis femenino ya era un deporte bastante institucionalizado. Y quería iniciadoras. Gracias, como siempre, por tus comentarios.

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  2. El problema sigue como en los milenios anteriores. A Águeda le gustan los deportes de contacto, practicó conmigo Kajukenbo. Por motivos de horario lo dejó. Ahora ha estado practicando Krab Magra y lo ha dejado por que el maestro, por llamarle de alguna manera, considera que ese tipo de deportes no es apropiado para mujeres. Año 2016 D.C. y poco ha cambiado si no la perseverancia y ganas de muchas. Un saludo y continúa que estas creando debate y eso es lo mejor. Enhorabuena.

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    1. Hay idiotas en todas partes, y algunos se llaman "maestros". Que siga, que la aparten de lo que le gusta. Que quede una cosa clara NO existen deportes no apropiados para mujeres. A estas alturas. Muchas gracias por los ánimos y la atención.

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